jueves, 20 de diciembre de 2012

domingo, 16 de diciembre de 2012

"Tienes que ser el cambio que quieres ver en el mundo" Mahatma Gandhi

En un rincón muy pequeño y medio a oscuras un niña llora desconsolada. Los fuertes sollozos arremeten contra su cuerpo sin ningún control. Mira las sombras pasar, no la pueden ver está bien escondida.
Llora y llora sin emitir ningún sonido. El silencio la tiene atrapada, al igual que el miedo a hacerse notar, a destacar y que  la gente la tenga en el punto de mira. Teme los reproches, los juicios y prejuicios que pueden caer sobre ella. Cree que así está en paz con los demás y consigo misma, que está a salvo y nadie puede hacerle daño.
Pero sigue llorando porque no quiere lo que ve, no desea el rumbo que toman las cosas. Y sin embargo no hace nada, se planta ahí quieta, observando como trascurre todo sin querer ser protagonista en el asunto.

Y como un terremoto, algo sacude su cuerpo. Una chispa, un atisbo de ella misma, tan diferente a como es, esa que tanto ha callado e ignorado, y ahora es más fuerte. La otra ha despertado con voracidad.
Ya no puede pararla, pues  alza la voz y grita. Grita mostrando al mundo que sigue viva, con ganas de luchar e intenciones de que no la pisoteen. Es libre y hará lo que le dicte la conciencia, el corazón y  la razón .

Exhalacion

miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Y si yo, ese pájaro que grita libertad, realmente desea seguir cautivo por miedo a volar?


Por favor déjame volar, 
aunque vuelva caer 
solo necesito esa libertad 
para expandir bien mis alas al alba. 

Y aunque de la caída mis rodillas se raspen, 
necesito elevarme como papelina en aire caliente, 
para sentir que puedo seguir 
sin amarras, sin dolor.

Por eso quitarme los grilletes,
necesito seguir mi propio destino. 
No me condenes a la prisión de lo corpóreo, 
déjame volar es lo último que te pido. 

Arráncame todo este peso y déjame seguir sola,
pues no aprenderé si sigues a mi lado.
Que las tinieblas me acojan,
yo también las estaba esperando.


Exhalación.

Benjamin Lacombe

Un artista de la ilusración de nuestros cuentos de la infancia y otros: Benjamin Lacombe. Si pudiera me compraría cada uno de sus libros, porque cada cual es más bello.


La niña en Silencio
No articula palabra porque no sabe qué decir.  Hay días muy rojos donde los lobos aúllan muy alto y sus mandíbulas se abren sobre ella babeantes, pero también hay días azules llenos de abrazos. Tiene que protegerles, tiene que guardar secretos.
Benjamin Lacombe

domingo, 9 de diciembre de 2012

En un segundo todo puede cambiar.

Sucedió hace tanto tiempo, que no puede explicarse cómo lo recuerda si apenas tenía cuatro años. Pero lo ha vivido, aunque cuando piensa en ello una niebla espesa nubla lo sucedido ese día. Estaba tan cerca, a tan solo unos 100 metros que es normal que el sonido todavía retumbe en su memoria.
En ese momento ya estaba en casa de sus abuelos que en ese entonces vivían en la misma calle que ella . Su abuelo se disponía a llegar al colegio a su hermana y a ella, cuando el sonido sacudió hasta los cimientos. Su abuelo supo lo que había sucedido, pues la vida enseña lecciones a veces muy amargas. Sacó la cabeza por el balcón cuando todavía volaban trozos de ceniza y metal, para verificar que no era una ilusión. Los gritos de miedo,  dolor y  sorpresa empezaban a sustituir el caos de la explosión. Ambulancias, policías y curiosos inundaron como un tsumani el escenario. Salamanca había vuelto a ser herida mientras sus cicatrices todavía no había sanado tras el ataque tres años antes.
Ahora parece que la calma se ha establecido y la gente al pasar por esa calle no es consciente de lo pasó allí, pero ella a veces si lo es. Su abuelo ya no está con ella cruzando ese paso de peatones, pero recuerda las palabras de él en ese día tan fatídico: "No hay cole, hoy jugaremos a no salir al balcón"

El 11 de noviembre de 1995 el capitán Juan José Aliste se dirigía a su trabajo a las 8:23 horas, cuando una bomba- lapa colocada en su coche explotó en la puerta de cuadrillas de la plaza de toros de La Glorieta.


Exhalación.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Recuerdo que recordé que recordaba recuerdos...

Todos podréis observar que demasiadas veces escribo de recuerdos y recordar el pasado, pero es el pasado el que nos da la experiencia y nos transforma en lo que somos en el presente. Da igual que sean felices o tristes los recuerdos, me gusta rememorarlos pues cada vez que paseo por ellos aprendo cosas nuevas de lo que una vez viví.
Y quizás sea redundante el tema, pero no soy nada sin recuerdos.

Exhalación

Próxima estación: La Fregeneda.


Ya nada es igual a como lo había conocido su bisabuela.
El paisaje abandonado, la pintura descascarillada, la vegetación enguyéndo los raíles, los maderos podridos... los recuerdos que había leído tantas veces en esa carta  no se correspondía con lo que observaba.
Cierra los ojos intentando imaginar el  verano de 1898.

España acababa de perder Cuba y Filipinas,  las selecciones del 27 de Marzo habían quedado un poco en el olvido y los jóvenes se preparaban para los festejos de los pueblos colindantes.
Una joven de tan solo 17 años esperaba bajo la sombra de su sombrilla de ganchillo blanco. Su vestido también blanco resaltaba entre la multitud que se paraba a mirarla. No era de una belleza despampanante, pero si delicada. Toda en ella era delicada en ese entonces, pero con los años se había marchitado como una flor.
La llegada del tren resonaba en el ambiente, del túnel que comunicaba con la estación  salía el humo de la locomotora, como si en esa oscuridad inmensa se hubiera prendido un fuego inexistente.
Ella se alzó sobre las puntas de sus pies excitada ¡Ya llega! Si no fuera una señorita correría hasta el limite del arcén, si no fuera una dama dejaría las formalidades y los prejuicios a un lado y se arrancaría el corset que limita sus respiración acelerada.
Cada vez la locomotora estaba más cerca. Centro de alguno de esos vagones estaba a quien espera con tanta impaciencia, pues esta era la última vez que podían verse sin mentiras ni escusas ya que sus padres le estaban buscando un prometido a la altura de su estatus social.
El tren paró ruidosamente. El gentío se abalanzó hacia los vagones buscando frenéticamente a sus familiares y amigos, pero ella se quedó atrás, no debía llamar demasiado la atención. Y entre la gente alborotada lo vio, su exótico rostro era inconfundible al igual que esa sonrisa que nunca se borraba, pasara lo que pasara. Nahuel era a quien esperaba con tanta impaciencia.
Bajó las escalerillas, poniendo los pies en el arcén con una gracia típica de los ángeles tras descender de los cielos. Se le acercó. Podría haberla abrazado, nadie se habría dado cuenta con todo el caos de idas y venias, pero tan solo posó sus labios en la pálida mano de ella sin desviar el contacto visual. Una formalidad muy común pero que tanto decía.
- Mi querida Isabel, su mera presencia me alegra el corazón, pero su padre...- lo dejó de escuchar. La magia como sucede en la pura realidad acaba pronto, destruyendo la ilusión pasajera.
Se había olvidado que su padre viajaba junto a Nahuel, pero le tranquilizó ver que ese hombre grande, posesivo y elocuente que era su progenitor se alegraba de que su propia hija lo hubiera ido a buscar a la estación, a pesar del recelo que le provocaba que no la hubiera acompañado su institutriz.
En el carruaje se sentía atrapada entre los cuerpos de los dos hombres. Miraba a Nahuel con un brillo de  derrota, el tiempo se les acababa. Tendrían que recurrir  a la oscuridad de la Fuente Romana del Pozo Abajo una vez más, al furtivismo y la mentira.
Pero daba igual que fuese amigo de su padre, daba igual poseyera un trabajo digno y una posición respetable, no era adecuado para ella por no ser plenamente del país y por sus venas corriera sangre portuguesa. Se casaría con otra y la olvidaría, tenía que asumirlo, pero iba a correr el riesgo y agotar cada instante. Estaba dispuesta a escapar junto a él, viajar al nuevo mundo y empezar de nuevo.
Nunca pensó que ese fuera su último encuentro camino al pueblo. Nunca supo del motivo de que desapareciera así sin dejar rastro.

Ahora tras haber pasado 114 años su bisnieta rememora ese ultimo recuerdo de él. Ahora entiende porque siempre dijeron que fue una mujer triste.

Exhalación



miércoles, 14 de noviembre de 2012

14N

Hoy era día de  Huelga general en España, las manifestaciones teñían las calles con sus banderas y protestas,  ejerciendo su derecho a hacerlo libremente sin que nadie les coaccionase. Entonces no entiendo porque deben de obligar a los demás, a gente inocente por la calle que no conocen, que no saben por qué motivo no se manifiestan( hay muchas maneras de manifestarse no solo tomar la calle) e intentar arrastrarles al tumulto de gente enfurecida.

Ellos me han enfurecido a mi, no solo  me refiero a los políticos con sus malas gestiones, favoreciendo que se enriquezcan los ricos y que los pobres sean más pobres. Ni me estoy refiriendo a aquellos que se llevan dinero a mano llena de las arcas publicas sin ninguna reprimenda ni condena; ni de los sindicatos( que me parecen unos buitres) que se alimentan del dolor y desgracia ajena para beneficiarse ellos, con la máscara de que su labor es lo mejor para el pueblo. Me estoy refiriendo a esos manifestantes sin razozinio, aquellos que transforman una protesta pacifica  en un caos lleno de golpes y sangre.
Me cabrean y no solo por el puñetazo que me he llevado por no ejercer mi DERECHO a presentarle al mundo mi descontento hacia este país que se desmorona cada día un poco más, sino porque muestran una realidad que no hay, la violencia no es la mejor mano para hacerse escuchar.

Y si, siento no haber alzado mi voz al mundo, pero no por ello debo de ser juzgada injustamente. Tenia mis motivos para no ir, lucho por mi futuro y eso es o que hacia hoy, luchar por lo que realmente creo; y en mi caso hay una cuenta atrás que no perdona.

Así que gracias tío del buen gancho, has convertido algo muy importante que defiende gente porque le importa su situación en algo sucio infringiendo un daño.


Exhalacion

lunes, 12 de noviembre de 2012

Inacabado.

Sentada en el rompeolas, buscaba esa  sensación perdida.
Hacia tiempo que todo la oprimía, que su vida se había reducido a una monótona rutina. No era feliz, de eso estaba segura. Había dejado todo lo que le apasionaba creyendo que eran distracciones inútiles que no le llevarían a nada. Dejó en el recuerdo la emoción de su violín, la música no la llevaría a ningún sitio no da de comer, decían constantemente sus padres.
Se sintió atascada en el pasado, en su pueblo en su gente y los últimos momentos todos juntos. Le había escrito una carta a él, ese él que nunca había olvidado y que seguro él la tenía muy lejos de su recuerdo. La volvió a mirar de lo absurdo de todo, dudando en si al final la mandaría ya llevaba dos semanas en el bolsillo de la chaqueta y no la había conseguido terminar.
La leyó por última vez:

Querido tú del pasado, esta es la introducción de mi caos mental que tanto tú conocías. Me siento muy ligada a los recuerdos, a los recuerdos que tengo contigo y los demás.
No sé cuánto ha pasado, pero siento haber tardado en hablarte. Me resulta duro todo desde que cada uno tomamos nuestros caminos. Puedo decir que he sido feliz todos los días que pasamos juntos, encerrados en esa casa armados hasta las trancas de alcohol que nunca bebí y risas que tanto reí, de fotografías confusas y música que ya no consigo escuchar.
Te preguntarás, qué ha sucedido que me mueva a escribirte y te lo diré, sabes que te lo diré a pesar de todo.
Hace un mes cuando volvía a casa, hubo un momento en que me paré en medio de la calle y lo recordé. Todo desapareció a mí alrededor y escuché tu risa enlazada con la mía y la de los demás. Sus voces gritando “una más”, sus cuerpos danzando alrededor del mío. Empecé a bailar como ida, era consciente de que todo el mundo me estaría mirando pero me sentía como antes, tan libre, tan poco adulta. Cuando abrí por fin los ojos eché a correr, no quería dejar pasar esa sensación tan maravillosa, pero en un parpadeo se esfumó. Intenté retenerlo todo el tiempo posible, desempolvé el violín e intenté tocar lo que hacía tiempo que no tocaba, pero llevaba demasiado mudo, la vida le había abandonado y a mí el frenesí del momento.
Me arrepiento de decir no, me odio por no dejarme entregar a los instintos primitivos. Yo quería pero sentía que no debía, que tenía que seguir la perfección y llegar a lo más alto, pero la caída ha sido brutal y el dolor va más y más. Pero no puedo volver… 

No, no podía volver ni permitir que el leyera sus palabras inacabadas.
Corrió al puerto buscando una botella, metió el papel maltratado, lo tapó y lo miró al mar.  Las aguas abrazaron el vidrio, rodeándolo con sus átomos, llevándose no solo un papel sino una vida entera que deja un cuerpo vacío en tierra.

Exhalacion

viernes, 9 de noviembre de 2012

Canciones nunca tocadas

Fotografía original de Exhalación


-¿Quién era él?
-No lo sé... solo sé que deseé que esas manos que acariciaban las teclas del piano me acariciaran a mí también.

Exhalación

miércoles, 24 de octubre de 2012

La caída.

Texto escrito el 15 diciembre de 2009. No lo he modificado desde entonces.


Fotografía original de Exhalación

Hasta que no estas ahí arriba, observando el fluir del río, no sabes a que velocidad corre el agua.
A cinco metros de altura la realidad no se aprecia igual. Cuando te acercas para ver mejor el desnivel, sintiendo el borde que limita el hormigón del aire, eres consciente de lo que realmente puede suceder si algo malo pasa.
Notas la adrenalina en las venas y el viento en la piel, sabiendo que no queda tiempo ya. Algo tira de ti para saltar, algo fuerte que intentas eludir pero no puedes. No es hora de pensárselo otra vez, porque ya has dado el paso y empiezas a caer.
En el momento en el que no hay tierra bajo tus pies y te precipitas al vacío, te invaden unas fuertes ganas de volar, sintiendo una breve libertad en las entrañas. Tus pulmones expulsan en un grito ahogado el aire contaminado de su interior.
Cuando tu cuerpo impacta sobre la superficie acuosa, todavía no eres consciente de ello, hasta que miles de agujas se clavan lentamente. Sumergida del todo, el momento de llegar arriba y tomar aire se hace eterno... Esa bocanada nueva sabe a euforia dulce.
Y aunque todo tu cuerpo tiemble de manera violenta, sientes que eres la dueña de ti misma y de lo que te rodea.

Exhalación

sábado, 20 de octubre de 2012

La lluvia de los recuerdos.

Querida Vicky:

Hoy llueve, parece que si siguiera así Salamanca perecería bajo las aguas del desbordado Tormes, como una Atlántida terrestre.

Hoy llueve y vuelvo a recordar. El sonido de la lluvia al chocar contra los charcos, los charcos pisados por la multitud, y la multitud llenando el ambiente con sus voces incesantes, me transportan a un pasado tan poco lejano que todavía puedo acariciar.
El paraguas que nos protegió aquel día ha desaparecido como los sentimientos que tuve por él, en aquellos momentos tan vividos.

¡Oh!, puede sonar terrible, un amor perdido y olvidado, trágico y desgarrador. Quizás lo fue, pero los ancianos tienen razón, el tiempo lo cura todo y lo hace llevadero.

Pero  hoy llueve, parece que no va a cesar nunca como aquel día. Un solo paraguas para dos cuerpos tímidos, que se deseaban pero también temían. La atracción es extraña, nos hace comportar de la manera más inesperada. Los sentimientos estaban a flor de piel y las bromas no cabían lugar en la escena. La juventud palpitante nos hacía escondernos dentro de nuestra guarida, y la inexperiencia nos frenaba las ansias devoradoras.

¿Amor? ¿Qué es eso? Creo que ninguno de los dos lo sabíamos, nos dejábamos guiar por las señales del camino como el agua fluye a favor de la pendiente. La torpeza e inexperiencia fueron los grandes intérpretes. Podría haber sido una escena sacada de una novela: la lluvia, los amantes y una confesión inesperada. Pero era la vida tal como es en verdad, fue real a pesar que a veces quiera creer que solo fue un sueño que se esfumó con el viento del invierno. A veces me lo imagino desde fuera sin ser yo la verdadera protagonista de la historia. Me analizo, me disecciono y sé que todo podía haber ido peor pero no mejor. Soy demasiado romántica para opinar que todo esfuerzo fue innecesario aquella tarde.

Y a pesar de todo lo que ha sucedido forma parte del pasado. Da igual la ruptura, las discusiones, el dolor, el llanto, el rechazo, la inconformidad, el resentimiento… porque ha pasado a formar parte de los recuerdos de la juventud. Un amor del ayer, roto y desmigajado tiene que quedarse donde está, no tiene que reavivarse, sería el mayor error que podría cometer. Aquí no hay cenizas ni brasas que valgan y si hubiera presencia de su mera existencia mi pie descalzo se apresuraría a apagarlas. Porque esto es así hay decisiones, actos que no se pueden volver a repetir.

Sé que te gustaría una continuación, pero soy firme en mi determinación. El cuento se ha acabado y es hora de escribir uno nuevo.

Exhalación

jueves, 18 de octubre de 2012

29 de Febrero


Abre el armario de par en par, no sabe que ponerse. Está nerviosa pues es un día demasiado especial para dejar cabos sueltos. Observa su ropa colgada, toda demasiado sombría para una fecha tan señalada.
Prenda tras prenda, una montaña de telas descansa sobre la cama mientras un solo vestido sigue en su percha en un armario ya vacío.
Lo coge, colocándoselo sobre el cuerpo desnudo y se mira. Tiene un cuerpo bonito, sinuoso y pálido que siempre quiere ocultar, pero sabe que con él es imposible. Acaricia el tejido, preguntándose cuánto tiempo ha pasado desde la última vez que se lo puso y si pasados los años seguirá quedándole igual.
Lo pone en una silla mientras vuelve a organizar el caos que reina sobre su cama. Lo mira de reojo, pues todo lo vivido con él está entretejido entre sus fibras.
Corre hacia el baño, el tiempo se agota y llegará tarde si no se da prisa.
Se seca el pelo, para luego recogérselo en una trenza espigada larga y perfecta. Perfila sus grandes ojos negros, los labios los marca de rojo y las mejillas las colorea rosadas. Observa su reflejo, hacia mucho que no se veía así, como un ser místico sacado de sus cuentos de la infancia. El esfuerzo ha valido la pena.
El teléfono suena, una voz masculina le espeta que ni se le ocurra llegar tarde.
Corre a terminar de vestirse. Desliza las piernas en las medias, aunque odie llevarlas puestas, el frío del exterior no le deja otra opción. Coge el vestido, el cual se acopla a su cuerpo como el primer día. Los zapatos, los pendientes, el collar y lista para bajar al piso de abajo. Corre las puertas de armario del pasillo, cogiendo su antiguo abrigo con capucha de su adolescencia.

En medio del bosque, una gran casa de madera ilumina la vegetación de alrededor. Entrando al salón  una joven vestida completamente de rojo toma protagonismo. La nieve que cae en el exterior brilla en la capucha que protege sus cabezos. Ella busca a una persona, solo a una, los demás le da igual. Se para frente a unos ojos muy parecidos a los suyos, pero cansados por el transcurso de la vida.
-   Hola abuelita, feliz cumpleaños.
-      Tan bella como en mis sueños.- saluda la anciana a su nieta acariciándole la cara.
Se miran fijamente. Ella intenta ocultar a su querida abuela una tristeza, que fuera de su presencia soporta demasiado bien. Pero las dos saben que la pregunta debe ser formulada.
-        ¿Dónde está el lobo?
-        Deseó comerse a otra y se marchó.
Exhalación

sábado, 13 de octubre de 2012

Anoche soñé...

Fotografía original de Exhalación


Soñar y de repente despertar.

Darte cuenta de que querías que sucediese lo que ha pasado en el sueño y te aferras a la idea de que si vuelves a dormirte seguirás su continuación.

¿Cuándo llegará el día en que los sueños se hagan realidad?

Pero hay que tener cuidado con lo que se desea, pues no todos los sueños son buenos.

Exhalación

El último primer beso.


La carta resplandecía sobre la mesilla. Nunca pensó que volvería a tener noticias de esa persona y estaba decidida a seguir sin información. A pesar de no querer desgarrar la solapa y sacar corriendo el papel donde todo estaría dicho, la curiosidad le atacaba.
Pero no, no debía hacerlo, sería remover demasiado el pasado y todo aquello que no estaba dispuesta a recordar; sería como traicionarse a sí misma y no estaba preparada para ello. Aun así, la carta tan blanca y brillante como el sol seguía reposando sobre la madera caoba enganchada a la lamparita de noche.

Una tarde, tras un mal día la aferro furiosa, “la voy a quemar” se repetía, pero el mechero no llegó a moverse del cajón de la cocina. La agarraba con rabia, no deseaba esa situación tan ilógica ¿cuánto hacia que no se sentía así? Sonrió al recordar que hacia pasado tanto tiempo, tanto que había dejado su adolescencia tras al igual de sus actos irracionales de aquella época.
Lo había amado y odiado tanto que no le permitía esa intrusión en su vida vacía de él. Habían hecho un trato y él lo había roto tras tanto tiempo ¿para qué? ¿Para verificar que era ella con la que tropezó aquella tarde o para saber el por qué de que le sonriera? Había sido un acto reflejo, no significaba nada, y aun así el perfecto sobre marcado por su escritura irregular y varonil estaba en sus manos. Habían pasado los años, ya estas cosas no deberían afectarle, había conocido a otros que también se habían ido y otros que se quedaron y ella abandonó, pero él era él.
Dejó apartados sus principios, sus restricciones y lecciones, su mundo de ahora y del futuro, alejándolos lo más lejos posible. Cogió un boli, lo introdujo en la solapa y la abrió. Vaciló a la hora de sacar su contenido, pero ya estaba allí ante sus ojos.


Una invitación de boda, una despidida y un último beso cayeron al suelo. Era libre, ya nada los unía, podía seguir adelante.

Exhalación

domingo, 7 de octubre de 2012

Galicia


Un oasis en medio de la inmensidad del océano entrante, que lame la tierra ocultando y mostrando su desnudez.
Ni la lluvia ni la niebla pueden ocultar la belleza de cada uno de sus rincones.  El sonido de las olas, el viento salado agitando la frondosidad de los arboles ¿Qué se puede pedir del paraíso?

Fotografía original de Exhalación

Fotografía original de Exhalación


Exhalación

domingo, 30 de septiembre de 2012

Llevo días sin parar de oirlas: recuerdos de una noche perdida bajo el manto de estrellas.






Qué nostalgia de esos días en que la bomba no había explotado, en que bajo el manto de estrellas de un cielo castellano las preocupaciones estaban lejos y el mundo fluía sin impedimentos como las aguas del Duero.
Qué recuerdos tan lejanos, apenas pasó hace unos años y es como haberlos vivido en otra vida.

sábado, 29 de septiembre de 2012

El que no tiene nombre, no necesita presentación


Él es hermoso de la única manera en que se mire, aunque quiera eludir y mentir a los demás. Él está ahí tan presente y ausente, tan pegado a mi persona que no puedo separarlo de  mi lado.

Su recuerdo me lacera, me corroe con velocidad extrema. Pretendo dejarle atrás, pero cada vez es más difícil como si un hilo invisible nos uniera sin remedio.

No le quiero, ni quiero quererle, no presento entregar al diablo esa vida que tanto valoro aunque en sus brazos de manera momentánea el ardor de su contacto sea reconfortante y placentero. Sin embargo su pecado se pega a cada poro, sucio e indeseable.

Él no me deja libertad, me aprisiona; sus ojos, una cárcel carnal me atan, absorben mi esencia. En ellos sigue viva aquella que calló en sus redes ni una ni dos veces… Tanto tiempo ha pasado y sigo, porque sigo llevando las cadenas del pasado. Pesan cada vez más.

Le veo corriendo a mi encuentro y no puedo moverme. Me va a devorar, me va a despojar de todo lo que soy, desnuda frente al frío mundo es como me quiere ver.
No tiene compasión, no me odia, pero disfruta con el terror reflejado en mi rostro. Sabe que aborrezco sus caricias, cualquier contacto vacío y voraz; y aun así sigue haciéndolo furtivamente para que nadie lo vea, pues su pose de buen hombre oculta la maldad de su verdadero ser.

Y ahí sigo yo y sigue él, en una encrucijada infinita de ataques constantes. Destinados a encontrarnos, aunque yo no quiera y él lo desee. La cacería de una presa escurridiza y un cazador morboso que no se vislumbra el final.

Exhalación

viernes, 28 de septiembre de 2012

El espejo muestra...

Fotografía original de Exhalación

En alguna parte de su mente lo sabía, todo tenía que acabar. El espejo muestra con desilusión la verdad, la ausencia entre las paredes de su habitación. Las lamentaciones ya no valen, las maletas han salido por la puerta y con ellas los recuerdos más felices que habían pasado.

Entre medias rasgadas y pasiones abandonadas observa cómo se aleja aquello por lo que ha luchado contra viento y marea. “¿Dónde vas?” susurra arrastrando las palabras medio borrachas.

Se tira en la cama desolada, pero le siente entre las hebras y el entretejido de las sábanas. Furiosa las arranca, las tira por doquier, pues si ha decidido salir de su vida que salga con todas las de la ley, no dejando ni una huella de su paso. 

Tras un tiempo destructivo, arrasando como un huracán furioso todo lo que encuentra a su paso acaba en el mismo lugar donde empezó todo, frente a ese espejo que siempre le decía la verdad, pero… desquebrajado por la onda expansiva de su ira ya no puede responder a sus preguntas.
Con manos temblorosas coge uno de los fragmentos, viéndose a sí misma en él.  Se siente la única culpable de haberse quedado sola, por haber sido egoísta y dejar de lado los sentimientos del otro. Una voz acusante retumba en su mente reprochándole todo los fallos, señalándole que la única persona culpable es ella y solo ella. 

Ya no puede más, para acallar todo el burbujeo de sentimientos coge la parte más afilada del cristal que agarra fuerte mente en su mano. Sin remordimiento alguno ni temor desliza la hoja por el brazo, borboteando la sangre inmediatamente ocultando la palidez natural de su piel.
Cae de espaldas sobre la cama tras la explosión de éxtasis que le produce el dolor físico sobre el dolor emocional. Observa complacida como desaparece el sentimiento de abandono y la culpabilidad, quizás es la única manera de sobrevivir.

Ya más tranquila cierra los ojos cayendo en la inconsciencia de un sueño demasiado oscuro y espeso. Cuando despierta asaltada por los primeros rayos solares y la resaca dejada por el alcohol de la noche anterior descubre que él sigue allí a su lado, durmiendo como cada noche.
Y ese espejo que siempre le contaba la verdad le está engañando, reflejando lo que solo ha vivido en los sueños.

Exhalación

jueves, 20 de septiembre de 2012

La hora de comer





Nota: Es un texto de hace mucho tiempo escrito el 25 de diciembre de 2008, buscando por carpetas, lo encontré y quise mostrarlo. Tendrá grandes fallos porque no lo he revisado desde entonces. 

Otra vez con mi tortura diaria, la hora de comer es el peor momento del día. Ya que cada momento de mi vida es una mierda, este es el peor.
Aborrezco estar obligada a permanecer ahí, delante de miles de calorías, esperando a entrar en mi cuerpo y pudrirme.
El olor me asquea, es realmente vomitivo. La zorra de la enfermera está loca si piensa que me voy a meter al cuerpo tal porquería, para que me convierta más aun es una mierda de vaca humana, de la que pasan de ella por estar inmensamente gorda.
El mundo se ha emperrado de que debo estar encerrada en este horrible lugar, cada segundo de mi vida como si hubiera cometido el más grave de los delitos y fuera necesario la peor tortura que existiera por todos las infracciones realizadas. Además, debo de soportar a mis carceleros, esas putas médicas, psiquiatras y enfermeras estiradas que se creen mejor que yo.
Que se coman ellas esta bazofia, pero que no me obliguen a meterme a la boca esta mierda asquerosa que reposa en la mesa. Les da igual mantenerme retenida frente al plano, como si no tuviera nada mejor que hacer. Todas ellas se creen las dueñas de mi vida y de todas a las que nos han encerrado aquí, vigilando nuestros movimientos, nuestras miradas, nuestras personalidades...
Las odio, odio este puto lugar lleno de chiflados, el olor a rancio y enfermo.
Odio la báscula, la comida, el espejo, mi reflejo... Me odio a mi misma, por ser como soy, por lo que soy, todo mi imperfecto cuerpo el cual deseo abandonar. Odio todo y cada una de las cosas que me rodea. Odio mi vida.

Exhalación

miércoles, 12 de septiembre de 2012

En medio de la noche...

Fotografía original de Exhalación

Cuántos secretos, cuántas mentiras guardarán cada arruga de las sabanas de nuestras camas. Cuántas caricias furtivas, cuántos besos infieles. Porque no pueden gritar, o sino contarían cada detalle que ha sucedido entre ellas.
Tanto el sudor de los sueños como el de la pasión las han impregnado, dotándolas de un valor que nadie consigue valorar. Las quitamos, las lavamos pero no son ellas las que están sucias sino nosotros mismos, que creemos que renovándolas podremos eliminar aquello que se ha experimentado en ellas. Quizás los olores hayan desaparecido hasta las marcas de su presencia, pero la esencia sigue intacta; la imagen de esa persona dormitando junto a nuestro cuerpo nunca se borrará permaneciendo ahí latente. Sus caricias nos despertarán en medio de la noche, pero al abrir los ojos solo veremos las sabanas enredadas en el cuerpo. Es en estos momentos en los que guardan bajo llave todo el remolino de sentimientos y las lágrimas derramadas por la ausencia.
Porque esos trozos de tela que nos cubren los cuerpos cada noche nos consuelan, nos sirven como corazas. Son nuestras mejores amigas en los peores momentos, en las noches más oscuras y aterradoras. Y aun así nunca las valoraremos como es debido dentro de nuestras insignificantes vidas humanas.

Exhalación

domingo, 9 de septiembre de 2012

Quisiera ser lluvia...


A veces hasta el murmullo del silencio
te envuelve con sus múltiples sonidos
pequeñas partículas te invaden
tocándote despacio los sentidos,
y la lluvia sigue cayendo
con un tintinear casi eterno.
Deseo por momentos salir fuera
y empaparme toda de esta fina lluvia
que no moja pero si cala en los huesos,
mezclada a ella, abrazada a la nada
siento el invierno, me siento hielo.
Hielo de lluvia, apenas toca tu rostro
y sientes frío.Tristeza de un día gris sin final.
Amanece, y la lluvia sigue cayendo,
el sol se ha dormido en la noche
y perezoso, se olvidó despertar.

Exhalación

sábado, 1 de septiembre de 2012

...no es la semejanza de figura y sombra, ni de la forma reflejada en el cristal y la firma misma; no es ningún Eco que baje de la oquedad de un monte...

Fotografía original de Exhalación

Tras la Alegría y la Risa puede haber un temperamento grosero, duro y encallecido. Pero tras el dolor siempre hay Dolor. La Pena, a diferencia del Placer, no lleva máscara. La verdad en el Arte no es ninguna correspondencia entre la idea esencial y la existencia accidental; no es la semejanza de figura y sombra, ni de la forma reflejada en el cristal y la firma misma; no es ningún Eco que baje de la oquedad de un monte, como no es el pozo de agua de plata en el valle que muestra la Luna a la Luna y Narciso a Narciso. La verdad en el Arte es la unidad de la cosa consigo misma; lo exterior hecho expresivo de lo interior; el alma encarnada, el cuerpo movido por el espíritu. Por eso no hay verdad comparable al Dolor. Hay momentos en que el Dolor me parece ser la única verdad. Otras cosas podrán ser ilusiones de la vista o del apetito, hechas para cegar lo uno y empachar lo otro, pero con el Dolor se han construido mundos, y en el nacimiento de un niño o de una estrella hay dolor. Porque el secreto de la vida es el sufrimiento. Eso es lo que se oculta detrás de todo. Cuando empezamos a vivir, lo dulce es tan dulce para nosotros, y lo amargo es tan amargo, que inevitablemente dirigimos todos nuestros deseos al placer, y aspiramos no ya alimentarnos de miel un mes o dos, sino a no probar otro alimento en todos nuestros años, ignorantes de que mientras tanto, podemos estar realmente matando de hambre el alma.

De profundis   Oscar Wilde

martes, 21 de agosto de 2012

Suscesos

En este breve tiempo que he podido disfrutar de mi querido pueblo he ido dejando un reguero de plumaje a mi paso, mudando cada pluma de la breve juventud. Ahora luzco bellos colores que no todo el mundo sabrá apreciar su presencia ni su significado, pues solo los que me conocen bien notaran el cambio.

Y es que he tenido que enfrentarme a situaciones, a sentimientos que había abandonado en un rincón remoto y ya no recordaba de su existencia. No hubo batalla ni armas ni bombarderos, no visibles por lo menos.

¡Maldito alcohol!, desencadenante de todo y maldita esa noche de confusión. Quizás si hubiera sido yo la que lo hubiera ingerido mi cuerpo se hubiera quedado anestesiado y todo seguiría igual. Pero no y fue entonces, en ese burbujeo de acontecimientos todos frenéticos y confusos cuando explotó todo, arrasando todo  a su paso.
No supe que hacer, no estaba preparada para ello. Tenia que mantener el semblante sereno, ser la protagonista de la historia, la actriz  más grandiosa para que nadie se diera cuenta. Sin embargo no conseguí mantener la calma, era demasiado grande me desgarraba por dentro queriendo salir.
La gente no podía enterarse de los estragos que habían provocado sus actos.

Cuando se calmó la cosa y las sábanas me rodearon como una crisálida, pude soltarlo todo hasta que el mundo de los sueños me acogió en su seno. A la mañana siguiente todo haba desaparecido hasta que la consciencia pura y dura me dio un golpe demasiado doloroso. Pero estaba firme en mi determinación, había decidido como enfrentarme a lo que se avecinaba, era hora de ser valiente y sincera.

Este texto no tiene un fin de momento porque todavía quedan por suceder demasiadas cosas, pero el cambio está hecho y aunque no se pueda ver estará ahí desde ese día hasta que me muera.

Exhalación

lunes, 20 de agosto de 2012

Adiós pueblo, hola ciudad

Todos los años sucede lo mismo en estas fechas: tengo que volver a la realidad, si si a la realidad porque lo que vivo allí, en mi pueblo es como un sueño demasiado efímero. Un momento de la vida, paralela a la que tengo en la ciudad, tan contraria a todo lo demás. Llena de aventuras, de felicidad y amigos que te afixián con sus abrazos.
No ha habido lágrimas por lo menos de momento no y espero que no las haya, pero es imposible frenar la soledad que me oprime desde que pase por cementerio con el coche y ver como empequeñecen los edificios y la gente que he dejado atrás  Esas personas que tanto quiero y solo hay una oportunidad al año para poder vernos y estar juntos.
Han sucedido tantas cosas más buenas que malas, pero no hay que olvidar lo que entre risas y diversión también hubo llantos e inestabilidad emocional en muchos sentidos. Instantes inolvidables, secretos inquebrantables y fotografías que no deberían nunca salir a la luz.
Qué tristeza más grande, ¿qué harán ahora sin mi? Seguir con sus vidas como yo tendré que hacer con la mía  pero es difícil volver al ritmo, la monotonía y pensar que cada uno vive en una punta del país y la posibilidad de encuentro es prácticamente nulo. Cuesta tanto volver a recomponerse, a dejar atrás esos 15 días aparcados a un lado para seguir con lo que había antes de ir.

Querido pueblo y su gente, adiós, espero veros pronto. Aunque no sea posible muchas veces soñar es gratis.

Exhalación

miércoles, 1 de agosto de 2012

Tiempo de despedidas


Té iras y me dejarás.
Me mirarás sobriamente y retirarás tus ojos de los míos de una manera violenta y fría.
Cerrarás la puerta sin pronunciar ni una palabra de despedida.
Arrancarás el coche sin temor, pero esperas un tiempo, reflexionando sobre todo lo que dejas atrás.
Pisarás el acelerador, para indicarme que te marchas definitivamente.
Y llorarás, del mismo modo que lloraré yo, en la oscuridad de la habitación, esperando a que te arrepientas de los que estás haciendo.
Conducirás por la mojada carretera, acelerando cada vez más; Centrando tu mirada en el horizonte, deseando no pensar en lo que sucedió todo este tiempo.
Verás como la lluvia se tiñe de rojo, y el día muere, llevándose de ti todo aquello que compartimos juntos.
Borrarás la última imagen de ese tiempo tan efímero que compartimos y te prometerás no arrepentirte de la decisión tomada.
Seré un doloroso y vago recuerdo, de un pasado lleno de sentimientos.

Exhalación

martes, 31 de julio de 2012

El pajarillo que canta bajo mi ventana.

Fotografía original de Exhalación
Como mis dedos y mi cabeza no responden a mi cabeza y a lo que quiero escribir, he decidido subir esta foto que hice hace unos días.

Exhalación

domingo, 29 de julio de 2012

Qué es, qué soy, qué será, qué fue...


No soy pájaro, no soy ángel, no soy avión...
¿Entonces como consigo surcar el cielo?
Poder acariciar y saborear cada masa esponjosa, tan puramente blanca.
Elevarme hasta más allá, a lo más alto y confundir el manto níveo
con un gran glaciar flotando en el helado viento.

No tengo alas, no poseo plumas,
pero si siento que aleteo, que me elevo,
con algo inexistente, inimaginable.
Navegando por cada rincón,
creando y moldeando figuras que solo el corazón sabe descifrar.

No tengo nombre, no tengo cuerpo.
Solo soy la esencia, fría y caliente, invisible a la vista, al tacto,
a cada sentido y sentimiento.
Soy la propiedad que permite soñar con la libertad,
con ese día, que dentro de poco llegará.

Exhalación

Un libro que recomendar: Metamorfosis en el cielo.

Hace algún tiempo, más bien 9 meses que me regalaron este libro.

Creí que no seria un libro para mi, pero sorprendentemente me gustó muchísimo. Una historia un poco fuera de lo común, pero que hace que te identifiques con los personajes.

miércoles, 25 de julio de 2012

¿A qué huele la lluvia?

A geosmina.

La poesía de tu mirada no se puede describir y aunque quisiera nada serviría; no hay nada que se asemeje a lo que quiero decir.


Eres poesía, aire de mi aire, flor que renace y muere en mis dedos.
Hoy te escribí con manos temblorosas, intentando que el sol te iluminara y tus palabras no corrieran tras las lágrimas. 
Tantos vocablos para la misma definición, tantas letras para precisar un instante. 
Mirada por mirada, cada caricia atravesada y entre tus pestañas un verso que calla. 
Fuiste creada para ser escuchada entre el bullicio del gentío, solo por quien y no cual, ese que quiere pero no puede. 
Eres ese sentimiento, esa belleza tan poco encontrada y que a veces duele. Te apagas, te estremeces; eres fuego de las heridas, incansable y atrayente.
Tu boca se mueve, no hay mucho que decir, pero ahí están latentes los reproches hirientes. 
Acabas los versos, los instantes y momentos. Finalizas ese suspiro de tiempo que todos los poetas escribieron, el amor fue amor y lo que quedó  solo una pizca de lo que se creó.

Exhalación

lunes, 23 de julio de 2012

Irene

Fotografía original de Exhalación


Porque hemos querido ser felices sin dejar nada atrás, guardando los recuerdos en una caja acorazada para que nadie los dañara.
Hemos temido perder su sonrisa de nuestra memoria, que el tiempo se la llevara consigo y nos dejara ese vacío de ausencia. Perder esa sonrisa que tanto iluminaba los días brumosos de nuestras infames vidas.
A pesar de todo solo su imagen aparece en los sueños, la realidad la desgasta, la corroe. Es demasiado frágil para dejarla libre.

Exhalación

Nota: Los siento Irene por no haber escrito otro texto pero este me parece el más adecuado. Me salió muy de dentro en su entonces.

sábado, 21 de julio de 2012

Despertar


Las sabanas recalentadas no paraban de enredarse en la piel, acalorando el cuerpo, incitando al insomnio. Fly intenta no moverse para no despertar a “su” hombre durmiente, sumergido en un apacible sueño ausente del bochorno que ataca al resto del mundo. Se incorpora, lo mira y piensa. Sabe que sin la presión familiar no seguiría a su lado, el tiempo lo ha confirmado, y aun así no ha conseguido dejarlo. A su lado no es ella misma, su nombre no corresponde a como se siente: con él todo son cadenas alrededor de sus miembros limitando los movimientos, las ganas de vivir marquitan como las flores bajo el sol de agosto.
Se desliza entre las enmarañadas sábanas saliendo de esa cama que tanto odia; siente que no puede respirar, debe salir de allí.
En el pasillo un viento fresco acaricia las gotas de sudor de la nuca. Camina descalza  sin hacer ruido, intentando que ni los muertos despierten. Pero ya en ese piso hay alguien levantado, o mejor dicho todavía no se ha acostado pues la está esperando. Sus encuentros furtivos siempre empiezan así.
Se observan sin cruzar palabra, no sirven en su situación solo el silencio los puede comprender. Apartando la mirada para no tropezar se sienta junto a él en el sofá. Eleva el brazo, rozando el rostro con la mano, preguntándose por qué no es él quien dormía esa noche a su lado. Se acercan poco a poco, explotando en un beso voraz, un beso hambriento, insaciable; un beso de desesperación y entrega. Una y otra vez sus labios colisionan bebiendo uno del otro hasta acabar sin aliento.
La pasión se disipa al escuchar un pequeño estruendo en el mutismo sepulcral de la noche. Ella se levanta, es hora de volver a la cárcel separándose de sus alas, pero él no va a permitir que eso siga así, no más tiempo para contemplaciones y reflexiones. Es la hora de actuar, de estrecharla entre los brazos sin importar nada más que ellos dos.
         -Resistiremos un poco más.- le susurra ella al oído, sabiendo que no está de acuerdo ni uno ni otro.

En la inflamabilidad del amanecer, los cuerpos despiertan. En la inmensidad de un cuarto bañado por los primeros rayos solares se despereza un hombre abandonado. Junto a su almohada una nota de despedida. No había lágrimas difuminando la tinta, ni palabras vacilantes. Sentía que un día pasaría y cuando había llegado el momento todavía no estaba preparado para ello.

Exhalación

viernes, 20 de julio de 2012

Corazón que no late, muere.

Has muerto.
Has muerto y te has ido.

 No he podido retenerte a mi lado a pesar de que mi aliento fuese tu aliento en esos últimos segundos que estuvimos juntos, a pesar de que mi corazón latiera por los dos te has marchado y para siempre.

 Tu cuerpo frío e inerte permanece sereno junto al mío, simulando algo irreal. Me engaño, cierro los ojos e imagino que respiras y tu cálida piel vuelve a arder junto a la mía. Consigo escucha tu corazón ausente, me esfuerzo en sentirlo bajo mi mano. Parpadeo pero no hay lágrimas para derramar, el tiempo se ha detenido, tu ausencia hiere, desgarra lentamente aumentando la agonía, sangrándome las heridas.

 Intento retener todo lo que me queda de ti con uñas y dientes, te aferro con más y más fuerza, temo que vengan a buscarte y te lleven.

 La gente pasa a mi alrededor y en su mirada lo veo, creen que estoy loca.
Se preguntan cómo puedo estar de esta manera abrazada a un cuerpo que expiró su último aliento. Los escucho murmurar incesablemente, me miran descaradamente, algunos con cara de curiosidad, otros de asco y la gran mayoría con pena. Pensarán: “pobre chica no puede asumir que ya no volverá con ella”, pero me da igual, todo ya me da igual salvo tú.

 Estoy cansada.

 Cierro los ojos y el silencio se apodera de mi. La nada lo inunda todo, sumergiéndome en una profunda paz donde los sentimiento ya no me atacan. Cada parte de mi organismo echa raíces sobre el tuyo, los ladrones están cerca y desean mi tesoro más valioso.

 El tiempo pasa, intento despertar, lucho para nadar a la superficie de mi conciencia y cuando consigo mover mis párpados ya no estás.

Exhalación

jueves, 19 de julio de 2012

La primera pluma: Exhalación.

Como el soplo que sale de los pulmones, el suspiro de un amor no encontrado, la niebla empañada por el tabaco deslizándose por un hueco entre los labios, el aire excitado tras el acto sexual… El comienzo y el final, la inhalación impura y sucia seguida por el silencio, la muerte llamando a las puertas de la vida con una expiración final. La exhalación primera, esa que tanto lloras, esa que tan poco duele; esa soy yo. Inaudible y evidente, transparente para la gente. Serpenteando entre la multitud, ausentes de mi propia presencia. No hay voz, los colores se difuminan pues los sentidos duermen y la realidad se difumina. Nací de un beso, tan ardiente y apasionado que si hubiera brillado cegaría al sol. Entre plumón caí y caí constantemente prevenido el mundo de no hacer hacerme daño, pero el deseo de experimentar, de sentir, de descubrir me impulsó a salir del nido y a pesar de no gustarme todo lo que había, sabia que era mi propio lugar. Ahora espero unas alas frondosas para marchar a donde me lleve el viento, mi viento. Y como una exhalación desapareceré, cubriendo con mis átomos la tierra. Quizás nadie me recuerde, pero eso que más dá. Una historia borrada como muchas otras, intensa y fulgurante, y aun así digna de haber sido vivida.

Exhalación

miércoles, 18 de julio de 2012

Poder volar sin poseer alas

El comienzo de una nueva etapa en la vida


He salido del cascaron, por fin después de tanta lucha me he vuelto más fuerte que ella y he conseguido salir al exterior, pero no me ha gustado lo que he visto. La pobreza se extiende en el extenso horizonte sin límite y más y más lejos. Los engaños como la pobreza cubren todo el camino ¿A dónde nos han llevado las malas decisiones? ¿Cómo el egoísmo y la ambición nos ha llevado hasta estos límites?
Quizás he abierto los ojos tarde y ya no haya marcha atrás, he destrozado la coraza de protección que tanto me protegía, pero los infantilismos no me abandonan, están arraigados a mi piel sin soltarse. No soy una niña pero no me siento una adulta, a pesar de que el espejo muestra unas curvas en mi cuerpo discordantes con la imagen mental. El plumaje algún día cubrirá mi piel, en ese entonces estaré lista para enfrentarme a lo que venga.
Pero por ahora estos sentimientos, esta agonía que ahora es tan palpable, se combina con la soledad. Qué arropada me encontraba allí dentro, ¿por qué tuve que eclosionar?

Exhalación