martes, 21 de agosto de 2012

Suscesos

En este breve tiempo que he podido disfrutar de mi querido pueblo he ido dejando un reguero de plumaje a mi paso, mudando cada pluma de la breve juventud. Ahora luzco bellos colores que no todo el mundo sabrá apreciar su presencia ni su significado, pues solo los que me conocen bien notaran el cambio.

Y es que he tenido que enfrentarme a situaciones, a sentimientos que había abandonado en un rincón remoto y ya no recordaba de su existencia. No hubo batalla ni armas ni bombarderos, no visibles por lo menos.

¡Maldito alcohol!, desencadenante de todo y maldita esa noche de confusión. Quizás si hubiera sido yo la que lo hubiera ingerido mi cuerpo se hubiera quedado anestesiado y todo seguiría igual. Pero no y fue entonces, en ese burbujeo de acontecimientos todos frenéticos y confusos cuando explotó todo, arrasando todo  a su paso.
No supe que hacer, no estaba preparada para ello. Tenia que mantener el semblante sereno, ser la protagonista de la historia, la actriz  más grandiosa para que nadie se diera cuenta. Sin embargo no conseguí mantener la calma, era demasiado grande me desgarraba por dentro queriendo salir.
La gente no podía enterarse de los estragos que habían provocado sus actos.

Cuando se calmó la cosa y las sábanas me rodearon como una crisálida, pude soltarlo todo hasta que el mundo de los sueños me acogió en su seno. A la mañana siguiente todo haba desaparecido hasta que la consciencia pura y dura me dio un golpe demasiado doloroso. Pero estaba firme en mi determinación, había decidido como enfrentarme a lo que se avecinaba, era hora de ser valiente y sincera.

Este texto no tiene un fin de momento porque todavía quedan por suceder demasiadas cosas, pero el cambio está hecho y aunque no se pueda ver estará ahí desde ese día hasta que me muera.

Exhalación

lunes, 20 de agosto de 2012

Adiós pueblo, hola ciudad

Todos los años sucede lo mismo en estas fechas: tengo que volver a la realidad, si si a la realidad porque lo que vivo allí, en mi pueblo es como un sueño demasiado efímero. Un momento de la vida, paralela a la que tengo en la ciudad, tan contraria a todo lo demás. Llena de aventuras, de felicidad y amigos que te afixián con sus abrazos.
No ha habido lágrimas por lo menos de momento no y espero que no las haya, pero es imposible frenar la soledad que me oprime desde que pase por cementerio con el coche y ver como empequeñecen los edificios y la gente que he dejado atrás  Esas personas que tanto quiero y solo hay una oportunidad al año para poder vernos y estar juntos.
Han sucedido tantas cosas más buenas que malas, pero no hay que olvidar lo que entre risas y diversión también hubo llantos e inestabilidad emocional en muchos sentidos. Instantes inolvidables, secretos inquebrantables y fotografías que no deberían nunca salir a la luz.
Qué tristeza más grande, ¿qué harán ahora sin mi? Seguir con sus vidas como yo tendré que hacer con la mía  pero es difícil volver al ritmo, la monotonía y pensar que cada uno vive en una punta del país y la posibilidad de encuentro es prácticamente nulo. Cuesta tanto volver a recomponerse, a dejar atrás esos 15 días aparcados a un lado para seguir con lo que había antes de ir.

Querido pueblo y su gente, adiós, espero veros pronto. Aunque no sea posible muchas veces soñar es gratis.

Exhalación

miércoles, 1 de agosto de 2012

Tiempo de despedidas


Té iras y me dejarás.
Me mirarás sobriamente y retirarás tus ojos de los míos de una manera violenta y fría.
Cerrarás la puerta sin pronunciar ni una palabra de despedida.
Arrancarás el coche sin temor, pero esperas un tiempo, reflexionando sobre todo lo que dejas atrás.
Pisarás el acelerador, para indicarme que te marchas definitivamente.
Y llorarás, del mismo modo que lloraré yo, en la oscuridad de la habitación, esperando a que te arrepientas de los que estás haciendo.
Conducirás por la mojada carretera, acelerando cada vez más; Centrando tu mirada en el horizonte, deseando no pensar en lo que sucedió todo este tiempo.
Verás como la lluvia se tiñe de rojo, y el día muere, llevándose de ti todo aquello que compartimos juntos.
Borrarás la última imagen de ese tiempo tan efímero que compartimos y te prometerás no arrepentirte de la decisión tomada.
Seré un doloroso y vago recuerdo, de un pasado lleno de sentimientos.

Exhalación