miércoles, 12 de diciembre de 2012

¿Y si yo, ese pájaro que grita libertad, realmente desea seguir cautivo por miedo a volar?


Por favor déjame volar, 
aunque vuelva caer 
solo necesito esa libertad 
para expandir bien mis alas al alba. 

Y aunque de la caída mis rodillas se raspen, 
necesito elevarme como papelina en aire caliente, 
para sentir que puedo seguir 
sin amarras, sin dolor.

Por eso quitarme los grilletes,
necesito seguir mi propio destino. 
No me condenes a la prisión de lo corpóreo, 
déjame volar es lo último que te pido. 

Arráncame todo este peso y déjame seguir sola,
pues no aprenderé si sigues a mi lado.
Que las tinieblas me acojan,
yo también las estaba esperando.


Exhalación.

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